Por Marcio Enrique Sierra Mejía

Un extraordinario proceso de estudio y análisis de violencia, convivencia y seguridad ciudadana, a través del Centro de Estudio y Análisis de Convivencia y Seguridad Ciudadana (CEASCI) de la Secretaría de Seguridad y el Centro Nacional de Información del Sector Social (CENISS), se está ejecutando con resultados iniciales muy interesantes.

La Subsecretaría de Seguridad en Asuntos Interinstitucionales propuso al CEASCI estudiar las variables que inciden o reducen la violencia en los municipios agrupados de acuerdo con la tipología asociada a la escala de tasa de homicidio que va de cero, muy baja, media, alta y muy alta tasa de incidencias, elaborada en base a datos de la Unidad Técnica de Coordinación Interinstitucional (UTECI) del año 2017.

Partiendo de tal inquietud investigativa, la CEASCI le propuso al CENISS, realizar un corrido estadístico que cruzase variables socio económicas, tomando como base la tipología de municipios, según tasa de homicidios con que contaba la Secretaría de Seguridad, facilitándole un mapeo de 17 variables con sus respectivos indicadores, para que fuesen validados verificando su existencia en la base de variables del CENISS

El CENISS hizo lo propio con la diligencia que le caracteriza; lográndose en principio, obtener unos resultados que, por primera vez, son analizados por la Secretaría de Seguridad y ciertamente con un alcance analítico extraordinario.

Los hallazgos encontrados al realizar el cruce de incidencia de violencia y aspectos socioeconómicos, y que fueron socializados con el Directorio Estratégico de la Policía Nacional, motivó al desarrollo de un diálogo intensamente reflexivo, que indudablemente genera una prospectiva más apropiada, para prevenir las situaciones del contexto del delito de manera territorial.

Es así como se constata que la incidencia de la violencia al relacionarla con variables e indicadores socioeconómicos, reflejan los hallazgos siguientes:

  • 1- De acuerdo con mediciones de umbrales de pobreza (Monetaria e IPM/Condiciones de Vida) se observa que las zonas de muy alta incidencia de violencia son menos pobres en comparación con las zonas sin incidencia de violencia. En otras palabras, las necesidades de ingreso de las personas y su nivel de vida no son en principio detonantes de causa efectiva de índices muy altos de violencia (CENISS/CEASCI, 2018)

  • 2- En las zonas de muy alta incidencia las personas tienden a estar menos ocupadas en algún tipo de actividad productiva en comparación con las zonas de ninguna incidencia de violencia. En las zonas de muy alta incidencia la proporción de población que estudia es mayor a las zonas sin incidencia (CENISS/CEASCI, 2018).

  • 3- Se puede observar que en las zonas de muy alta incidencia de violencia la población que se agrupa entre adolescentes y jóvenes (40.67%) es menor que en las zonas sin incidencia (42.65%); a su vez se puede observar que la prevalencia de adultos mayores en las zonas con muy alta incidencia es menor con un 9.33% de la población, que en comparación con las zonas sin ninguna incidencia en donde el 11.62% de sus pobladores se agrupan en este conjunto. Sin embargo, una vez que se agrupan los ciclos de niñez y adolescencia se puede observar que en los lugares de muy alta incidencia el 29.14% de la población pertenece a este grupo en particular, mismo que es mayor que el de las zonas sin incidencia que es de 27.75%, este ultimo dato cobra relevancia dada la condición en la que los niños de las zonas de muy alta incidencia pueden crecer (CENISS/CEASCI, 2018)

  • 4- Finalmente, se observa que en las zonas de alta incidencia de violencia los hogares son dirigidos en su mayoría por una autoridad materna (madre soltera) 61.76% en comparación con los hogares en las zonas sin incidencia 39.40% (CENISS/CEASCI, 2018). Al respecto, se podría concluir, que la jefatura del hogar liderada por madres solteras y la alta prevalencia de adultos mayores puede significar determinantes para que los índices de violencia se vean disminuidos dependiendo el caso de estudio (CENISS/CEASCI, 2018).

El esfuerzo de estudio compartido entre el CENISS y el CEASCI evidencia la nueva ruta de análisis y de diálogo reflexivo que ahora la Secretaría de Seguridad por medio de la Subsecretaría de Asuntos Interinstitucionales está emprendiendo, utilizando la data socioeconómica para entender el contexto del delito, basados en evidencia científica, que permitirá trazar rutas de prevención y seguridad ciudadana con mayor objetividad y superando el enfoque enfáticamente descriptivo que ha privado tradicionalmente en la Policía Nacional. Con la creación del CEASCI la Secretaría de Seguridad da un paso cualitativo institucional certero para fortalecer la convivencia y la seguridad ciudadana en Honduras. Que, a la larga, cualifica la intervención de la Policía Nacional desde una perspectiva social y de derechos fundamentales.