DÍA INTERNACIONAL DE LA LUCHA CONTRA EL CANCER DE MAMA


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Por iniciativa de la Organización Mundial de la Salud el 19 de octubre se celebra mundialmente el día internacional de la lucha contra el cáncer de mama con el objetivo de crear conciencia y promover que cada vez más mujeres accedan a controles, diagnósticos y tratamientos oportunos y efectivos.

Cada año, octubre se llena de color rosa con el fin de sensibilizar a las mujeres sobre la importancia de hacerse una revisión y poder detectar a tiempo el cáncer de mama.

El origen tuvo lugar en Texas, Estados Unidos, en octubre del año de 1983. El motivo fue lograr darle mayor importancia a este problema, por lo cual se llevó a cabo la primera carrera en pro de la cura de este mal, y a partir de esa fecha fue como se comenzó a fomentar la conciencia sobre la detección oportuna del cáncer de mama. Hasta la fecha, año tras año esa carrera continúa realizándose en Texas, sin embargo, ahora también se realiza en muchas partes del mundo.

Asociaciones y colectivos de todo el mundo celebran este día con el símbolo de un lazo de color rosa, realizando actividades de todo tipo con el objetivo de concienciar a toda la sociedad sobre la importancia de prevenir este tipo de cáncer.

Fue una idea de la fundación Susan G. Komen (nombre utilizado para honrar la memoria Susan G. Komen, quien murió de cáncer del seno a los 36 años de edad), los encargados de dicha fundación a finales del año 1990, regalaron viseras rosas a los sobrevivientes del cáncer de mama, los cuales corrían el maratón por la cura. Tiempo después el color fue reconocido por primera vez en una carrera deportiva en Nueva York, la cual se llevó a cabo durante el otoño de 1991, donde la misma fundación les proporciono dicho lazo.

El cáncer de mama o seno, es un tipo de tumor que se crea en las células y estructuras de las glándulas de los tejidos del seno. Este tumor puede ser de dos tipos:

Carcinoma ductal in situ: Es el que se desarrolla dentro de los ductos del seno, hablamos obviamente de los conductos que sirven para trasportar la leche cuando la mujer ha dado a luz.

Carcinoma lobulillar in situ: Aquí el tumor ocurre en un lobulillo del seno (Lugar donde se produce la leche materna). Se considera que este tipo de tumor es pre-maligno, debido a que las mujeres que lo han desarrollado tienen mayor tendencia a desarrollar metástasis, es decir, que el cáncer se extienda por el cuerpo.

El cáncer de mama es el cáncer más frecuente en las mujeres tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. La incidencia de cáncer de mama está aumentando en el mundo en desarrollo debido a la mayor esperanza de vida, el aumento de la urbanización y la adopción de modos de vida occidentales.

Aunque reducen en cierta medida el riesgo, las estrategias de prevención no pueden eliminar la mayoría de los casos de cáncer de mama que se dan en los países de ingresos bajos y medios, donde el diagnóstico del problema se hace en fases muy avanzadas. Así pues, la detección precoz con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia de esos casos sigue siendo la piedra angular del control del cáncer de mama.

El cáncer de mama es el más común entre las mujeres en todo el mundo, pues representa el 16% de todos los cánceres femeninos. Se estima que en 2004 murieron 519 000 mujeres por cáncer de mama y, aunque este cáncer está considerado como una enfermedad del mundo desarrollado, la mayoría (69%) de las defunciones por esa causa se registran en los países en desarrollo (OMS, Carga Mundial de Morbilidad, 2004).

Las tasas de supervivencia del cáncer mamario varían mucho en todo el mundo, desde el 80% o más en América del Norte, Suecia y Japón, pasando por un 60% aproximadamente en los países de ingresos medios, hasta cifras inferiores al 40% en los países de ingresos bajos (Coleman et al., 2008). Las bajas tasas de supervivencia observadas en los países poco desarrollados pueden explicarse principalmente por la falta de programas de detección precoz, que hace que un alto porcentaje de mujeres acudan al médico con la enfermedad ya muy avanzada, pero también por la falta de servicios adecuados de diagnóstico y tratamiento.

Los factores reproductivos asociados a una exposición prolongada a estrógenos endógenos, como una menarquia precoz, una menopausia tardía y una edad madura cuando el primer parto figura entre los factores de riesgo más importantes del cáncer de mama. Las hormonas exógenas también conllevan un mayor riesgo de cáncer de mama, por lo que las usuarias de anticonceptivos orales y de tratamientos de sustitución hormonal tienen más riesgo que las mujeres que no usan esos productos. La lactancia materna tiene un efecto protector (IARC, 2008, Lacey et al., 2009).

El control de factores de riesgo específicos modificables, así como una prevención integrada eficaz de las enfermedades no transmisibles que promueva los alimentos saludables, la actividad física y el control del consumo de alcohol, el sobrepeso y la obesidad, podrían llegar a tener un efecto de reducción de la incidencia de cáncer de mama a largo plazo.

Muchos países de ingresos bajos y medios que afrontan la doble carga de cáncer cervicouterino y cáncer de mama deben emprender intervenciones costo eficaces y asequibles para hacer frente a esas enfermedades altamente prevenibles.

La OMS promueve el control del cáncer de mama en el marco de los programas nacionales de lucha contra el cáncer, integrándolo en la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles. La Organización, con el apoyo de la Fundación Komen, está llevando a cabo un estudio de 5 años sobre la costó eficacia del control del cáncer de mama en diez países de ingresos bajos y medios.

El proyecto incluye un instrumento de estimación de costos de los programas para evaluar las posibilidades de financiarlos. Se espera que los resultados de este proyecto aporten datos que permitan formular políticas apropiadas contra el cáncer de mama en los países poco desarrollados. (OMS)

¿Cómo identifico al cáncer de mama?

Si localizas una masa o percibes algún cambio en tus senos los cuales comienzan a causarte preocupación, ¡no lo pases por alto! Visita a tu doctor y atiéndete. En caso de que el médico opte por no hacer un mamograma para examinar tu seno, pregunta sobre otros tipos de estudios para ello, como una ecografía o MRI. En caso de estar embarazada, siempre toma una segunda opinión, pues ante cualquier cambio, lo recomendable será estar segura de que no sea algo propio del embarazo.

Se considera bastante seguro realizar un mamograma durante el embarazo, puesto que éstos pueden encontrar la mayoría de los cánceres de seno que comienzan cuando una mujer está embarazada.

Si se detecta una nueva protuberancia o un resultado anormal de un estudio por imágenes, es lógico que te cause preocupación, pero ten en cuenta que solo a través de una biopsia se podrá saber si el cambio en el seno es canceroso.

En el proceso de la biopsia, se extrae un pequeño fragmento de tejido del área que está causando preocupación. En el caso del seno, la biopsia se realiza con mayor frecuencia empleando una aguja y habitualmente se realiza como un procedimiento ambulatorio, incluso, es que estás embarazada. El médico utiliza medicina para adormecer solamente el área del seno involucrada en la biopsia, lo cual causa poco riesgo al feto.

Si una biopsia con aguja no proporciona una respuesta, el siguiente paso consiste en una biopsia quirúrgica, lo que conlleva extraer un fragmento de tejido por medio de un pequeño corte (incisión) en el seno. Las biopsias quirúrgicas a menudo se llevan a cabo usando anestesia general (se usan medicamentos para que la paciente quede profundamente dormida)

En caso de que te hayan detectado cáncer de seno

Necesitarás de algunas otras pruebas que te servirán para saber si las células cancerosas se han propagado dentro del seno o a otras partes del cuerpo; a este proceso se le conoce como estadificación o clasificación por etapas, y dependiendo de cada caso, es cómo se sabe si se necesitarán diferentes pruebas de estadificación.

En ocasiones también pueden ser necesaria las radiografías del tórax, las cuales ayudan a tomar decisiones acerca del tratamiento. Estos estudios usan una pequeña cantidad de radiación, y se cree que son seguros para mujeres embarazadas siempre y cuando se proteja el abdomen.

Estudios como las tomografías por emisión de positrones (PET scans), las gammagrafías óseas y las tomografías computarizadas (CT) expongan al feto a la radiación. Por lo cual posiblemente, estos estudios no sean necesarios, particularmente si se cree que el cáncer se encuentra solamente en el seno. En caso de que tengas que realizar una de estas pruebas, los doctores podrían hacer ajustes para limitar la cantidad de radiación que el feto recibe.